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Alimentos que es mejor evitar

De todos es bien sabido lo malo que es consumir aceite de palma o palmiste y todos queremos que nuestros hijos estén sanos y lleven una dieta equilibrada. El problema radica cuando vamos al supermercado y casi todo por no decir todo, lleva dicho ingrediente nocivo. Desde nuestra comida hasta el dentífrico o el champú lo contienen. Realmente no entiendo el porqué un champú o la pasta de dientes necesitan aceite…

Pues en esta búsqueda de alimentos o productos sin aceite de palma, me paso la hora de la compra leyendo los ingredientes de mis productos y la verdad es decepcionante. Podéis hacer la prueba, leer los ingredientes de vuestra crema corporal o de las galletas del desayuno, todo lo que nos rodea esta hecho con palmitate (otro seudónimo de este aceite).

Este aceite es más barato que otros por eso es el más utilizado por las multinacionales pero eso no es excusa sobre todo en productos destinados a niños. Confías que le estas dando a tu hijo lo mejor y cuando te pones a leer te quedas pasmada.


Hero baby: Marca dedicada a la alimentación infantil usa este aceite en sus galletas o en su fruta bebida. La última vez que fui al supermercado compré fruta bebida ya que va genial para el cole y pensé voy a comprarla de hero pues será mejor que la que venden de hacendado…Cual fue mi sorpresa cuando vi que no, es más natural la del mercadona porque no lleva aceite de palma.

Nestlé y Puleva: Ponen este ingrediente en sus leches de continuación. Ósea que es preferible darle a nuestro bebé lactancia materna todo lo que se pueda, leche de fórmula o directamente si tiene la edad leche entera normal.

Gullón, Oreo, hacendado, dinosaurios..: La mayoría de marcas de galletas usan aceite de palma. Ahora es cuando yo me pregunto que galletas le voy a dar a mi hijo. Todavía no lo se, tengo que seguir buscando.

Margarinas: Da igual la marca, todas lo contienen por eso la ultima vez que fui a comprar cogí la más barata, total no tienen ninguna nada de sana.

Nutella, Nocilla o similares: Con lo que les gusta a los niños (y a los mayores jaja). A veces parece increíble poder comer sano y a la vez que sea placentero.

Mustela, Nivea, Neutrogena, Letibalm: Cremas hidratantes y protectores labiales que lo usan como ingredientes.


Esto es sólo una muestra de lo que tengo en casa y que pudiera estar en cualquier hogar. Seguro que hay más marcas que lo usan. Me he propuesto en la medida de lo posible desechar de nuestra alimentación y cuidado corporal todos aquellos productos que contengan este aceite, será difícil. Si sabéis de algún fabuloso producto que no lo tenga, compartirlo conmigo 😉

Bea

Mamis 2.0

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Donaciones en lactancia materna


Llevo tiempo preguntándome que pensaremos las mamás respecto a la lactancia materna, me refiero en el supuesto caso de si donaríamos nuestra leche a otros bebés, si les daríamos el pecho si su mamá no pudiera, si nosotras estaríamos dispuestas a recibir leche de otras mamás o que otras mamás les diera el pecho a nuestros hijos…

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Yo pienso que en los tiempos que estamos, en el supuesto que yo no pudiera… sí le daría a mi hija la leche de otra madre o sí permitiría que otra madre le diera el pecho siempre y cuando este controlada medicamente sabiendo que la madre no está infectada por ejemplo por el virus VIH puesto que se puede transmitir mediante la leche materna.

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Y yo si me sobrara leche sí que la donaría a un banco de alimentos o si alguien cercano o quién quisiera que yo le diera el pecho no tendría ningún problema.

En el supuesto caso de querer donar leche materna está bien informarse en el centro médico más cercano ya que es posible que en nuestra ciudad haya banco de leche. Informándome sobre esto me ha parecido increíble que existan bancos de leche desde casi principios del siglo XX.

Para mas información podéis entrar en la página http://www.aeblh.org y ver todas las posibilidades que hay y la seguridad que da.

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Pero ante todo siempre bajo control médico…

¿Y vosotras qué opináis? ¿Estaríais dispuestas?

Carmen

 

{ El placer de aMAMAntar }

Cuantas veces había oído esta frase, yo que quise amamantar y no pude. Cuantas veces intenté entender lo que significaba y ahora entiendo que me quedaba corta, porque ahora que aMAMAnto se de primera mano qué es y lo que se siente.

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¿Es aMAMAntar un placer?

Claro que sí y muchísimo más: es un placer, un gusto, una sensación, una conexión, un sentimiento, es crecer, es más, es crecer juntas,  es amar, es sentir, es palpar, es saborear cada instante, es ir sin prisas, es no tener que preparar nada, es no tener que levantarte ni despertarte de noche, es colecho (almenos para mi), es despertarte junto a tu bebé (o en mi caso junto a las dos), es facilidad, es naturalidad, es carnal, es una mirada, es una sonrisa con tu pezón dentro, es seguridad, es notar como tu bebé se gira de noche y se sirve sola, es salir de casa con lo puesto y un pañal en el bolsillo del vaquero, es portear hasta el infinito, es su chupete, son nuestros momentos, es dormirse en la teta, es dormirnos juntas poco a poco, es no oír llantos, es cuidar de ti, es abrazarte, es acariciarte y besarte en un solo gesto, es entender el cuerpo de la mujer, es controlar tu cuerpo, es felicidad, es dependencia, es exclusividad, es paz, es sentir que me buscas, es sentirme realizada día a día, es nutrirte y nutrirme, es hacer lo que quieres y amas, es pasar de miradas sucias y comentarios inapropiados, es naturaleza, es sentir como toda tu buscas acercarte y agarrarte de noche y hacerte una bolita contra mi, es poder estar escribiendo este post de noche y a oscuras mientras a la vez  te amamanto mientras duermes…

Por estas razones y mil más que aun me quedan por descubrir aMAMAntar es un placer.

Bona nit!

Paula

El (Duro) Inicio de la Lactancia Materna

23 de Abril de 2015

Carlota nació a las 16:56h de un feliz día de Sant Jordi, después de un parto rápido y fácil de apenas dos horas y pico (asombrosamente muy distinto al anterior, de más de 24h… ). Yo pensé que al nacer en casa, en un parto respetado, tranquilamente, sin prisas y con todo el amor del mundo… Treparía hasta mi pecho una vez nacida y se engancharía sin problemas. Qué ilusa…

La realidad fue otra.

Mi pequeña nació, hicimos piel con piel un buen rato, luego lo hizo con su padre mientras yo alumbraba la placenta. La midieron y la pesaron mientras hacíamos piel con piel de nuevo. Me la puse varias veces al pecho pero sin éxito alguno. Las comadronas me ayudaron con posturas y agarres varios, y nada. Pasaron las horas y se tuvieron que ir, volverían a la mañana siguiente. Yo me quedé abrumada en mi cueva con mi retoño, pensando en lo mal que lo pasé con Martina, en lo difícil que fue con ella y el poco éxito que tuve. Todo se me derrumbaba, no podía fracasar de nuevo. Después de varias horas y ya nerviosa por la situación decidí ir a la cama a descansar un poco. Cuando me acordé que con Martina me sucedió lo mismo y la única manera de ponérmela al pecho era estirada en la cama de lado… ¡Cuando por fin mi pequeña se enganchó! Ayyyy Por Dios, no me lo podía creer, empezó a succionar y succionar, me dejó los pezones rojos en una sola noche. Qué dolor. ¡Pero que contenta estaba!

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Fotografía de Gemma Sivill

Llegaron las comadronas de Néixer a Casa, María y Laia, de buena mañana y les pasé parte de todo, ellas también respiraron hondo… Me dolían mucho los pezones. Pues resulta que los tengo de tamaño XXL y su boquita era más bien pequeña. Le sumamos además que le vieron que tenía frenillo… Así que la situación era muuuuy dolorosa. Me cogía muy poco pezón y casi nada de areola, así que de toooodo el rato que estaba casi no sacaba nada, pobrecita mía.

Pero su instinto allí estaba. Luchó como una jabata. En menos de 36h tuve la subida de leche. O comía o lloraba. No había más. Fue muy duro y muy intenso. Pero no estaba yo como para tirar la toalla, madre mía, con lo que me había costado con la primera. Con la segunda iba a ir a por todas.

La subida de leche fue brutal. Qué dolor. ¡Qué dos pelotas duras como tetas tenía! Madre mía… Estaban tersas y calientes. ¡Allí recurrí a las hojas de COL! Sí, sí… De Col… jajaja Parecerá mentira pero como alivian. Cortas una hoja de col, le recortas un agujerito en medio (para el pezón) y te las pones… QUÉ ALIVIOOOO!!! 🙂 Quedan cocidas en un par de horas… Increíble pero cierto. Y así estuve 3-4 días. Que cada dos horas me cambiaba las hojas de col por unas nuevas. Quedaban divinas sobresaliendo del camisón… ¡pero bueno! 🙂

Empezó a subir de peso muuuy lentamente y eso hizo saltar las alarmas a las comadronas. Entonces decidieron empezar con la EXTRACCIÓN PODEROSA mientras descartaban que podía ser, método que creo se inventó Inma Marcos y se trata de sobre-estimular el pecho 5 minutos cada uno / por hora con sacaleches doble durante 3 días (y luego reducir paulatinamente) a parte de todas las tomas que el bebé quiera tomar de tu pecho, para producir más leche y poder dar suplemento a tu bebé de tu misma leche. De esta manera tu ya produces más (con lactancia mixta por ejemplo: la toma que le das al bebé con leche artificial tu cuerpo ya no la produce) y a medida que vas quitándole suplemento, el bebé va mamando más de tu pecho ya que te aseguras que ha ido comiendo durante esos días y está más fuerte que al nacer.

Bueno, a mi se me cayó el mundo. Cuando oí SACALECHES de nuevo no me lo podía creer. ¿Tan difícil era amamantar a mi hija? No podía ser cierto… Pero bueno que si Mahoma no la a la montaña. La Montaña irá a Mahoma. Eso seguro.

Finalmente bajamos a Barcelona a ver a  Inma Marcos, de Néixer a Casa, para que le valorara el frenillo y en caso de necesitarlo cortarle. Se lo cortó. Lo noté al segundo. En cuanto me la puso al pecho chillando del susto y del dolor lo noté, empezó a succionar como una loca y el dolor desapareció de golpe. ¡Bendita Inma! Qué mal lo pasé… Casi lloro más yo que la pequeña. Tenía el corazón en un puño. Pero fueron 2 minutos. Ya había pasado. ¡Ahora nos tocaba disfrutar de una lactancia exitosa y duradera!

Seguí reduciendo la EXTRACCIÓN PODEROSA hasta llegado al mes de vida, que fue cuando mi Carlota recuperó el peso de nacer (4,250kg de niña, preciosa y saludable), tardó lo suyo, pero es que los niños grandes pierden mucho al nacer y luego les cuesta recuperar.

Mientras había seguido el método de ponerme un paño húmedo caliente al pecho antes de la toma, para favorecer el agarre del pezón y preparar el pecho para la toma. Así como aplicarme el mismo, ya frío, después de la toma para que no se me entumecieran.

Para los pezones: Aceite de oliva, antes durante y después. O sea, tooodo el día con los pechos al aire y embadurnados de aceite. Y que les tocara el sol. jeje un panorama precioso jejeje pero que funcionó.

Para prevenir grietas y mastitis: Una buena posición de agarre y el probiótico LACTANZA HEREDITUM. Mano de Santo. No he tenido nada de nada en 3 meses y medio.

En fin que fue una odisea, y los pechos al mes de nacer me dolían mucho aun… Hasta el mes y medio no pude ponerme un sujetador de lactancia ni nada apretadito porque veía las estrellas…

Pero después de tres meses y medio, puedo deciros que es lo mejor que he podido hacer nunca. Que ya no me duelen NADA desde casi los dos meses (que no todas las mujeres somos iguales! Igual tú has tenido o tendrás el camino más llano que yo! Ojalá!) y que ¡disfrutamos de una Lactancia Materna Exclusiva (LME) fabulosa!

He tenido en brazos a mis dos hijas y os aseguro que poder darle el pecho a la pequeña después de todo lo sucedido… es lo más fácil y agradecido que he hecho nunca.

Que teniendo dos niñas voy más descansada que con la primera, ya que por la noche no debo levantarme de la cama. Me giro cuando me busca, le doy el pecho dormida y todo… y seguimos durmiendo. Ni me doy cuenta. Con Martina fue agotador el levantarte, sacarte la leche, dársela, dormirla… Dormirte… Y otra vez… Durante 4-5 meses ¡INHUMANO! Nada que ver.

Que allí donde vas la tienes lista para tomar. No tienes que comprar nada ni lavar nada, ni preparar nada. UNA PASADA. Esta vez he tenido suerte.

Y además es lo mejor que tu hijo puede tomar, tu leche. SU LECHE. Fabricada exclusivamente para él en la medida y temperatura necesaria.

El esfuerzo ha valido la pena, os lo aseguro.

Ahora sí. ¡Disfrutaremos de la LME hasta que ella quiera!

Paula

 

PD: ¡Ahora hacemos teta hasta haciendo el pino si hace falta! 🙂

Cuando aparecen las temidas grietas en el pezón

Siempre repiten hasta la saciedad que cada embarazo, cada parto, y cada bebe es un mundo. Y cuanta razón tienen. Erik fue mi tercer hijo.. Con la primera solo puede dar el pecho un mes, con el segundo tuve una lactancia maravillosa y claro, pensé que esta vez todo iría sobre ruedas.

El parto de Erik fué muy complicado y tuve que estar en la UCI varios días, puedes leerlo aquí. Nuestra lactancia comenzó en la UCI mientras estaba rodeada de cables, tubos y vías. En seguida noté que algo no andaba bien, sentía que el bebe me mordía.

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Pensé que era porque la postura era muy forzada, pero cuando por fin me bajaron a planta la cosa no mejoraba. Me recomendaron comprar la crema Purelan, que es una especie de cera que te pones en el pezón para que esté hidratado. Consecuencia, el pezón estaba reblandecido y cada vez que daba de mamar a Erik se me iba deshaciendo poco a poco.

Además del dolor, cada vez que Erik mamaba me sangraba mucho el pezón, ya que me estaban poniendo heparina por todas las complicaciones que había tenido. Cuando el niño mamaba se tragaba la sangre de mi pezón y eso hacía que le irritara el estómago y acababa vomitando sangre. La primera vez que le pasó casi me da un infarto. Después de todo lo mal que lo habíamos pasado, estábamos viviendo en  un infierno.

En este estado de desesperación llegué a mi casa cuando nos dieron el alta. Tenía el pezón con unas grietas bastante profundas, usaba pezonera y cada vez que le tocaba mamar a Erik pensaba, “que viene la piraña”. Se que podría haberlo dejado, pero cuando Erik nació pasaron 14 horas hasta que pude tenerle en mis brazos. Quería ofrecerle a mi hijo el pecho para poder compensarle por esas horas sin mi , y también porque sentía que a mi  también me ayudaría a olvidar todo aquello.

Y cuando todo parecía ir en nuestra contra y estábamos a punto de tirar la toalla, aparecieron dos ángeles que nos salvaron la lactancia. Nunca pensé que necesitaría ayuda de las asesoras de lactancia, pensaba que por mi experiencia, porque era el tercero, me bastaba y me sobraba.

Ana era una Doula y Jessica una matrona expertas en lactancia materna. Llegaron a mi casa y todo se inundó de tranquilidad y de luz. No se como explicarlo, pero me tranquilizaron, llenaron todo con su tranquilidad, con su saber y sentí que todo saldría bien.

Lo primero que hicieron fue mirar a Erik, ver como mamaba, como movía la lengua y descartar que tuviera un frenillo que le impidiera colocar la lengua correctamente.  En seguida vieron que tenía la mandíbula en retrognata, que significa que la tiene un poco hacia dentro, por lo que en lugar de absorber el pezón lo mordía.

¡Ya teníamos un diagnóstico! y además según me explicaron era cuestión de tiempo, a medida que fuera creciendo la barbilla iría saliendo hacia fuera. Pero mientras sucedía ¿qué podría hacer para mejorar la situación? Me hicieron darle de mamar y de nuevo el inmenso dolor y las lágrimas de desesperación.

Primero empezamos a probar posturas para darle el pecho. Parecía el kamasutra de la teta. Niño para arriba, niño para abajo. Como tenía muchos puntos y estaba muy débil y dolorida la cosa no era fácil.  Para curar las grietas de los pezones lo único que se necesita es tiempo, dejar el pecho al aire todo el día para que vaya cicatrizando y corregir la postura.

Las grietas son la causa más frecuente de abandonar la lactancia, y de corazón os digo que lo comprendo. Porque te sientes desesperada, quieres dar de mamar a tu hijo y el dolor que sientes es tan horrible que te hace gritar y llorar.  Por eso no hay que esperar a que la grieta se produzca, si desde el principio, las primeras veces que le das de mamar al bebe sientes dolor, para. Algo no estás haciendo bien.

En mi caso la grietas estaban en la mitad superior del pezón, que suele ser la parte más frecuente. Se trataba de buscar una postura que aliviara esa zona para dejar que cicatrizara. Después de probar varias posturas me quedé con la postura en rugby, que consiste en que la mama esté sentada, apoyada con la espalda recta. Colocamos al bebe sobre un cojín o almohada a nuestro lado, boca arriba. Pasamos el brazo por su espalda y llevamos su cabeza hacia nuestro pezón.

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La otra postura que me aliviaba muchísimo era tumbada en la cama, de lado y el niño en posición invertida. Es decir con su cabeza hacia tus pies y sus pies hacia tu cabeza. Esta postura consiguió que en solo dos días, la grieta cicatrizará y dejé de sangrar. Ya que la presión la hace en la parte media inferior del pezón.

amamantar-inversoPor eso es tan importante contar con una asesora de lactancia, porque ellas están formadas en técnicas que nosotras desconocemos. Y si todo va bien no hace falta hacer todo esto, pero cuando las cosas se tuercen ellas tienen las técnicas para ayudarnos a superarlo.

Y como truco final, la técnica que salvo mi lactancia, algo que yo llamé “el empujón”. Una vez que tienes colocado al niño en la posición que vas a darle el pecho, se trata de primero apoyar tu pezón en su nariz para que abra bien la boca y luego rapidamente mientras le metes el pezón en la boca, con la otra mano apoyada por debajo de sus cervicales, en la parte alta de la espalda, le empujas hacia tu pecho. Con esta maniobra al empujarle desde la parte alta de la espalda, consigues que su cuello se vaya un poco hacia atrás arqueándolo y abre más la boca. Tienes que conseguir que esté completamente pegado a ti.

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La primera vez que vi como empujaban al bebe hacia mi pecho, pensé en los jugadores de rugby. Pero enseguida me di cuenta de lo que aliviaba el dolor y lo agusto que el niño mamaba. A si que la

puse en practica. Cogía aire, ponía el pezón en la nariz del niño y cuando abría bien la boca le decía, que viene el empujón y lo pegaba a mi.

Os puedo decir que después de la visita de las asesoras me sentí tan segura que al día siguiente me quité la pezonera. En mi caso la pezonera se llenaba de líquido y se movía cuando el niño le daba con la lengua. Por lo que me hacía más mal que bien. Psicológicamente me hacía pensar que me ayudaba a que me doliera menos. Pero con las dos posturas y “el empujón” deje de sentir miedo.

Dos meses y medio después seguimos disfrutando de la lactancia de una forma placentera. Sin mis asesoras de lactancia me hubiera rendido y además me habría sentido fatal. Si tienes un problema, no lo dudes, busca en tu ciudad y ponte en contacto con tus asesoras más cercanas.

María.