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En mi cama caben 8 pies… ¡Descubriendo el Colecho!

Vamos a ver…

En mi primera maternidad, el tema del colecho me parecía un tanto raro y molesto. Después de 23 años durmiendo sola y 5 con mi marido, os aseguro que se me hizo incómodo tener a Martina durmiendo a mi lado.

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¡La situación era incomoda! No sabía dónde meter mis brazos teniendo a mi ratoncita al lado, ni cómo ponerme, ni cómo girarme… Y si me movía automáticamente hacía la croqueta hacia mi… jejeje Divertido era… Pero teniendo en cuenta las veces que tenía que levantarme cada noche para sacarme la leche, alimentarla, cambiarla… ¡Era un gran show! Así que opté por una mini-cuna justo a mi ladito para poder verla y oírla en cualquier momento. Luego hacia los 5-6 meses la pasé a su habitación, en una cuna mayor y allí estuvo hasta sus 2 años y 3 meses… Y no estuvo mal…

¿Qué pasó?

Fácil. Mami estaba embarazada de nuevo, para entonces aun la dormía en mi regazo a modo eaaa, eaaaa, eaaaaaaa… Sus canciones o cuentos… Hasta que se dormía. Hasta aquí bien. Pero y ¿cuando la barrigota de mamá alcanzaba más que la bebita? Llegó el momento en que Martina no me cabía en mi regazo… Pobreeee… Entonces le pusimos una camita preciosa, y la dormía allí. Mejor dicho ¡me dormía antes yo que ella!

Así que empecé a dormirla en nuestra cama y después se suponía que mi marido la pasaba a su camita en un rato… Hasta que llegó el día en que dormíamos los 3 plácidamente ¿El chupete? ¡Buscabas un poco y ya lo encontrabas! Nada de ir hasta su habitación corriendo con la luz del móvil, y volver a por las gafas porque no veías nada… ¡Palpabas un poco y listos!

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Con los meses, cómo ya sabéis nos mudamos de casa… Dónde seguíamos durmiendo juntos. No iba a cambiarla entonces, pues le cambiamos de casa, de guardería, de ciudad, llegaba la hermanita en pocas semanas… No era el momento.

¡Pero mamá tuvo una idea! Para la bebita hice venir a un carpintero a poner un suplemento a nuestra cama, como una cuna de colecho, pero como dormimos en una tarima pues lo hicimos a medida. ¡Quedó moníiiiiiisimo! Taaaantooooo que cuando Martina lo vio por primera vez me soltó: ¡Ohhhh mami la camita de Martina! jejeje  En fin, que se agenció la camita de la hermanita… Y mi marido y yo notamos esa misma noche ¡lo que abultaba Martina! Ahí la teníamos, al ladito pero con su espacio.

¡Y llegó Carlota! Estaba claro que si quería darle la teta íbamos a hacer colecho también, así que nos juntamos 8 pies, 4 cabezas, 80 dedos… ¡en la misma cama!

Y ahora que llevamos ya casi 4 meses todos juntos las noches son más pacíficas, una ni se levanta a preparar nada, saca la teta y listos. Que se le cae el chupe a Martina, ¡pues a su lado está su padre! En un segundo lo tiene con ella de nuevo.

Dormir contigo les da seguridad, no se pierden en la noche y en la oscuridad. No estas rezando para que no se despierten… Es más humano, estás allí con ellas. Y lo notan, y lo saben.

Y lo mejor del día… ¡despertar a su lado! O mejor dicho… notar una diminuta mano que te acaricia y luego recibir un beso… Abrir los ojos, encontrarte con los suyos a un palmo de distancia y que te pregunten con AMOR… ¿Has dormido bien mami? ¡Mira hoy hace sol! …O que los gorgoritos y carcajadas de la benjamina ¡¡¡te despierten con una sonrisa!!! 🙂 ¡ESO NO TIENE PRECIO!

Y por las noches, acostarte con ellas, una en la teta y la otra acurrucada a mi ladito. Mientras les cuentas un cuento interminable y ves que se quedan dormiditas contigo. Oyendo cómo su respiración se hace profunda… Sin prisas…

Lo que hace 3 años me parecía imposible ahora es nuestro modus vivendi, o mejor dicho… ¡NUESTRO MODUS DURMENDI!

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SÍ, ¡HACEMOS COLECHO!

Y es una de las mejores etapas de mi vida. Una debe adaptarse a las necesidades de su familia. Hacerse la vida fácil. Dormir bien y la mayor cantidad de horas posibles. Para poder estar bien y cuidar de los suyos. ¡Nosotros hemos elegido ese camino!

¿Y vosotros?

Paula

PD: Y mientras acabo de editar este post para mañana desde mi cama de 8 pies, 2 están dormidos y los otros 6 en danza… La benjamina se ha despertado para darnos las buenas noches… Y entre besos y caricias nos dormiremos hasta mañana ❤️

Si volvieras a nacer hijo mio…

El otro día leí que había que tener más de un hijo para subsanar los errores que cometiste con el primero como mamá primeriza y dándole muchas vueltas, creo que tiene mucha razón.

Si volvieras a nacer hijo mio haría las cosas de otra manera.

Con cero en experiencia maternal te dejas llevar por lo que te dicen, por los mitos de la crianza y la novedad de la situación que te dejan en  muchas ocasiones sin saber que hacer realmente.

Lo primero que haría sería relajarme. Sí, leéis bien, relajarme, dejar que todo fluyera por ese instinto que tenemos. Dejaría de preocuparme para disfrutar de cada segundo porque no lo hice. Entre mi depresión postparto (algo horrible, ese sentimiento de tristeza a pesar de tener lo que más anhelabas en el mundo) y el miedo a hacerlo mal no aproveche esos días dorados a pesar de estar con él día y noche.

Me martiricé con eso de…si lo coges mucho lo malacostumbras… pues no lo cogí en brazos tanto como deseaba, tanto como él necesitaba pues nunca le gusto estar solito en su minicuna. Deseaba que estuviera mucho en su cuna creyendo que eso era lo mejor. Ahora se que los bebés necesitan ese contacto y no lloran por fastidiar.

Compraría una buena mochila, una de esas que aunque el niño sea grande no resulta pesado llevarlo, porque nunca le gusto demasiado el carro y se cansaba rápidamente. Esto me condicionaba y muchas veces no disfruté de ese paseo ni hice todo lo que me hubiera gustado.

Sería menos rígida con los horarios y más natural porque cada bebé y cada familia tiene un ritmo. Porque las cosas no son blancas o negras y la flexibilidad con los hijos es importantísima. Me agobiaría menos cuando un día no quiera comer porque tampoco nosotros tenemos el mismo hambre todos los días. Y la famosa hoja del pediatra… no la llevaría a raja tabla, te dejaría experimentar mas con los alimentos porque no te deje probar cuando tu querías y ahora que puedes ya no quieres.

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Practicaría más colecho y no me preocuparía de porqué mi bebé no duerme bien. Esas noches en vela en las cuales la mejor solución era dormir juntos y descansar ambos, y en vez de eso, sufría mi falta de horas de sueño que agreaban mi carácter y empeoraban mi depresión postparto. Porque seguro que cuando tenga 18 años no quiere dormir conmigo. El tiempo pasa muy rápido y él crece muy deprisa y me he dado cuenta que lo importante es disfrutar el hoy y dejar los pensamientos del mañana porque… ¿Para que “pre” ocuparte por algo que no sabes si pasará?

Pero como volver atrás en el tiempo es imposible, quiero volver a ser madre sabiendo todo lo que se ahora. Seré la misma mamá pero con menos prejucios y miedos.

Bea

Mamis 2.0

¿Y si tu hijo no duerme?

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Las mamas sabemos que los bebés no duermen toda la noche y que las tomas nocturnas son normales. Algunos se despiertan cada hora, otros aguantan algo más o se echan siestas de dos horas y otros les dura el sueño media hora…cada niño es un mundo.

Ahora bien, van pasando los meses y hablando con otras mamis te das cuenta que los demás bebes duermen muy bien, mejor que tu retoño. Duermen toda la noche en su cuna y duermen siestas larguísimas y claro… tu hijo NOOO.

Le das mil vueltas, estás muerta de sueño y piensas que estás haciendo algo mal. Y salen los graciosos comentarios: “¡es que tiene mucho vicio con la teta!”, “Si ya no tendrás leche”, “¡¡¡Quítasela  ya!!!” Y tú piensas…que sabrás tú de la leche que yo tengo.

Otras mamás practican el colecho y las pobres son criticadas. Y digo yo, ¿¿¿que más les da si de esta forma podéis descansar los dos??? No temáis… Cuando vuestros niños tengan 20 años ya no dormirán con vosotros así que si os gusta adelante con ello.

Mi hijo ha sido y es muy poco dormilón. Ahora, a sus 15 meses, es cuando duerme algo mejor. Y es muy gracioso pues me decían…tranquila al año se regulan. Mentira jajaja depende del niño. Yo crédula de mí guardé la esperanza y ahora sé que cada niño es un mundo y aprendí a vivir durmiendo menos.

Por eso no os agobiéis si vuestro hijo no duerme como los demás. Sed pacientes, pues todo llega, pero ante todo no penséis que estáis haciendo algo mal o que vuestro hijo no es normal. Seguid vuestro instinto y pensad que estos niños tan buenos no son la gran mayoría. Y si tu peque duerme toda la noche desde muy bebé… ¡enhorabuena! eres una mamá afortunada, disfrútalo.

Bea