Archivo de la etiqueta: aborto

Reproducción asistida

Este es un tema poco conocido, poco sabía yo de él, pero en el maravilloso mundo de la maternidad no pasa un día sin aprender algo nuevo. Hay muchas mujeres que desean más que nada en el mundo ser madres pero que por diversos inconveniente o problemas, necesitan recurrir a la reproducción asistida.

Es importante saber que hoy por hoy, en España, estos tratamientos son costeados por la Seguridad Social siempre y cuando se cumplan unos requisitos entre los que cabe destacar que la edad máxima es de 40 años y no se deben tener hijos previos. De esta manera se “garantiza” la maternidad sea cual sea tu capacidad económica. Puesto que hay largas listas de espera y hay una edad máxima, la rapidez al acudir al especialista en cuanto se detecte cualquier circunstancia adversa es vital. La edad se eleva a 50 años si hablamos de centros privados y ya se sabe con dinero melones.

En la Seguridad Social tenemos derecho a cuatro intentos para la inseminación artificial y tres intentos para la fecundación in vitro y poseer buena reserva ovárica ya que como sabéis solo tenemos un determinado número.

La inseminación artificial es un procedimiento relativamente natural, pues lo que se hace en realidad es facilitar a los espermatozoides el camino de llegada al óvulo salvando o quitándole todos los obstáculos posibles. Esta técnica da muy buenos resultados cuando el problema es que los espermatozoides del hombre son perezosos o de poca movilidad. Cuando la inseminación artificial no da resultado se utiliza la reproducción in vitro.

La Fecundación In Vitro comienza con la obtención de óvulos mediante la estimulación ovárica  durante 8 o 10 días. En este tiempo se extraen de 7 a 12 óvulos con una punción que dura 15 minutos para cual te anestesian. Hay dos tipos:

     Fecundación in vitro convencional que consiste en el contacto del óvulo con unos 25.000 espermatozoides, provenientes de la pareja de la paciente o de un donante, que se dejan a su suerte en el laboratorio.

 Microinyección o inyección intracitoplasmática que se realiza inyectando solo un espermatozoide óptimo en el óvulo. Esto ocurre caundo el semen es de mala calidad y es necesario seleccionar el espermatozoide más adecuado.

Hay que tener en cuenta que los medicamentos que se toman para conseguir la fecundación pueden ocasionar cambios de humor, dolor de cabeza, dolor abdominal y otras secuelas. Algunos de estos medicamentos se tienen que inyectar varias veces al día pudiendo ocasionar hematomas.

Si estas un año buscando y todavía no lo has conseguido, ve al ginecólogo y no te preocupes o desesperes cada vez que vuelve a bajarte la regla. El cuerpo humano es muy complejo y cualquier tontería puede estar afectando al proceso de concepción. Conozco varios casos en los que la solución iba de la mano de unas simples pastillas. Y si el problema es más complejo o es debido a tu pareja, habrás ganado tiempo porque además debemos pensar que cuanto mayor es la mujer, menor será la posibilidad de que se quede embarazada y mayor la de que se produzca un aborto si consiguiese quedar.

A muchas valientes mujeres que han pasado por esto les da vergüenza contarlo y no hay porqué. Lo importante es llegar a lo que se quiere, tu ansiado bebé y todo el proceso da lo mismo. Siempre hay que luchar por lo que se quiere con la cabeza bien alta y el tener que recurrir a estas técnicas no te quita valor como madre o padre. Pensemos que nuestras experiencias pueden ayudar a muchas otras personas en nuestra misma situación.

Bea

Mamis 2.0

 

 

 

 

 

Anuncios

La biopsia corial

Hasta hace unos meses, no sabia de sus existencia. Nunca había oído a nadie hablar de una biopsia de placenta o de ninguna otra prueba diagnostica de enfermedades genéticas o malformaciones en el feto que no fuera la amniocentesis. Por desgracia, ya lo se.

Os voy a contar un poco en que consiste y demás por si os veis en la tesitura de tener que conocerla. Esta prueba radica en tomar una muestra de la placenta para analizarla y detectar posibles enfermedades genéticas, cromosómicas y otras malformaciones en fetos con alto riesgo de padecerlas como por ejemplo síndrome de Down, la enfermedad de Tay-Sachs, la fibrosis quística o la anemia de las células falciformes, pero no puede detectar defectos en el tubo neuronal, como la espina bífida.

Se realiza entre las semanas 11 y 13 de gestación porque es sobre las 10 semanas cuando la placenta ya se ha desarrollado completamente y se pueden distinguir sus diferentes zonas; una de ellas, el corion donde la placenta entra en contacto directo con la pared del útero y se realiza el intercambio de nutrientes.

Resultado de imagen de corion placenta

Se puede hacer antes, pero el riesgo de malformación fetal o de aborto es muy alto, y más tarde no es una técnica rentable, ya que los resultados tardan un tiempo y no se puede interrumpir un embarazo avanzado.

Dependiendo del lugar donde la placenta esté unida al útero, el especialista, con ayuda del ecógrafo, recoge la pequeña muestra de tejido de la placenta de forma transvaginal, a través de la vagina, o transabdominal, a través del abdomen. Esta prueba no se ofrece rutinariamente a todas las gestantes porque tiene un porcentaje más alto de aborto que la amniocentesis y el riesgo de aborto siempre es más alto en el primer trimestre que en el segundo.

Ahora bien, lo peor de todo este rollo es cuando sin saber porqué criterio, te recomiendan la prueba. Te sometes a ella muy asustada pues te dicen que los análisis son bastante anormales y una vez te dan los resultados, te dicen que tu bebé está perfecto. Hasta aquí se ha quedado todo en un susto, asumible. La pesadilla llega cuando pasados unos días, por los riesgos de la prueba, a pesar de que todo había cicatrizado bien y no sangras, sufres un aborto y te abruman las preguntas…

¿Por qué no me repitieron los análisis que tan solo son una muestra de sangre fácil de recoger? ¿Por qué los médicos no han sido capaces de esperar dos semanas más a la amniocentesis que conlleva un riesgo menor? Mi bebé estaba sano…

Bea

Mamis 2.0