Archivo de la categoría: Parto

Parece que fue ayer

Hace ya dos años de ese día especial en el que te conocí, a ti que eres la alegría de mi casa.

Parece que fue ayer

Tal día como hoy ingresaba en el hospital sabiendo que había llegado el día de ver tu carita. Por fin!!! Recuerdo las largas tardes de julio esperando tu llegada. Estaba muy muy gorda, pasada de cuentas y desesperada por verte. Seguí todos los consejos para promover el parto. TODOS. Pero nada… Tu estabas muy agusto dentro de mí aunque con tus movimientos parecía que ibas a traspasar mi barriga, ya no te quedaba espacio.

Odiaba salir a la calle y que todos se sorprendieran de mi estado. “Todavía no“. Que agobiante es eso de que te pregunten cada día como vas cuando tu peque se retrasa. Después de 12 días pasada de cuentas, decidieron provocar tu salida. Si, mi parto fue provocado, largo y medicalizado, no natural. Me hubiera gustado ponerme de parto inesperadamente, sentir como las contracciones suben de intensidad poco a poco,  pero no fue así. Que se le va hacer!!! Estaba contenta, a pesar de no ser lo que siempre me había imaginado, porque me rodeaban grandes profesionales del Hospital de Manises. 

Después de una lenta dilatación, rompí aguas y gracias a Dios me pusieron la epidural porque he de confesar que esas contracciones eran insufribles. Pasadas unas cuantas horas más, ya mas relajada pues no tenia dolor, estaba preparada para recibirte. Llevabas dos vueltas de cordón pero todo salió muy bien y enseguida pudimos cogerte papá y yo. Nacías el 24 a la una y media de la madrugada. (si queréis leer más sobre mi parto pinchar aquí)

Eras un bebé precioso, tenías los ojos muy grandes y muy abiertos y una nariz diminuta. Nunca olvidaré tu primera mirada, nuestra mirada. Ese instante mágico que compartimos los tres. Esa emoción de tenerte en nuestros brazos.

Tras dos días de hospital, te llevamos a casa. Fueron días intensos, acoplarnos el uno al otro y a la nueva situación.

lucas 1 mes
Esas tardes enganchado a mi teta viendo Castle junto a papá o esos microsueños que tenias. O tu primer paseo en el que te moviste tanto que terminaste sin polainas. Qué recuerdos!!! Qué rápido han pasado los dos primeros años de tu vida!!!! Cada vez que miro atrás, siento esas mariposas pues me enamoré de ti en cuanto te vi.

Ahora estamos ya en los temibles dos … ¿Qué nos deparará esta nueva etapa? Sobre todo mucho amor. Felicidades pequeño!!!! Te queremos.

Bea

Mamis 2.0

AMADA CARLOTA, Esperándote…

Hoy os traigo un post distinto.

Un post muy especial, pues ya tengo parte del material del parto de Carlota, y me apetece un montón compartirlo con vosotr@s.

Fue un día muy especial, dos horas intensas y que no olvidaré jamás. Nuestro bebé venía en camino a la semana 41+4. No sabíamos su sexo. Iba a adentrarme en un mundo a parte, bestial, místico, en mi yo embarazada, en mi yo parturienta. Por fin había llegado el día, el momento, el instante de saber lo que era parir sin miedo y en casa.

Descubrí que la amaba intensamente nada más nacer, como a Martina. Me sorprendió, pues amo tantísimo a mi hija “mayor” que me parecía imposible DUPLICAR el amor. Pero así fue. Un amor brutal, sin límites, se duplica y no divide cuando tienes un segundo hijo. Descubrí mi gran capacidad de amarlas sin fin.

Ahora mismo estoy sentada escribiendo estas líneas con ella durmiendo en mi regazo, es un regalo poder ser su mamá. Ella me eligió y me dejó parir en casa. Y para postres… estamos disfrutando de una lactancia materna estupenda. Ella es mi ÁNGEL.

Paula

…En breve cuando tenga todo el material… ¡nuevo post con todo el parto!

Mil gracias a GEMMA SIVILL FOTOGRAFIA por venir, estar, acompañar y fotografiar nuestro gran día.

El (Duro) Inicio de la Lactancia Materna

23 de Abril de 2015

Carlota nació a las 16:56h de un feliz día de Sant Jordi, después de un parto rápido y fácil de apenas dos horas y pico (asombrosamente muy distinto al anterior, de más de 24h… ). Yo pensé que al nacer en casa, en un parto respetado, tranquilamente, sin prisas y con todo el amor del mundo… Treparía hasta mi pecho una vez nacida y se engancharía sin problemas. Qué ilusa…

La realidad fue otra.

Mi pequeña nació, hicimos piel con piel un buen rato, luego lo hizo con su padre mientras yo alumbraba la placenta. La midieron y la pesaron mientras hacíamos piel con piel de nuevo. Me la puse varias veces al pecho pero sin éxito alguno. Las comadronas me ayudaron con posturas y agarres varios, y nada. Pasaron las horas y se tuvieron que ir, volverían a la mañana siguiente. Yo me quedé abrumada en mi cueva con mi retoño, pensando en lo mal que lo pasé con Martina, en lo difícil que fue con ella y el poco éxito que tuve. Todo se me derrumbaba, no podía fracasar de nuevo. Después de varias horas y ya nerviosa por la situación decidí ir a la cama a descansar un poco. Cuando me acordé que con Martina me sucedió lo mismo y la única manera de ponérmela al pecho era estirada en la cama de lado… ¡Cuando por fin mi pequeña se enganchó! Ayyyy Por Dios, no me lo podía creer, empezó a succionar y succionar, me dejó los pezones rojos en una sola noche. Qué dolor. ¡Pero que contenta estaba!

IMG_2790

Fotografía de Gemma Sivill

Llegaron las comadronas de Néixer a Casa, María y Laia, de buena mañana y les pasé parte de todo, ellas también respiraron hondo… Me dolían mucho los pezones. Pues resulta que los tengo de tamaño XXL y su boquita era más bien pequeña. Le sumamos además que le vieron que tenía frenillo… Así que la situación era muuuuy dolorosa. Me cogía muy poco pezón y casi nada de areola, así que de toooodo el rato que estaba casi no sacaba nada, pobrecita mía.

Pero su instinto allí estaba. Luchó como una jabata. En menos de 36h tuve la subida de leche. O comía o lloraba. No había más. Fue muy duro y muy intenso. Pero no estaba yo como para tirar la toalla, madre mía, con lo que me había costado con la primera. Con la segunda iba a ir a por todas.

La subida de leche fue brutal. Qué dolor. ¡Qué dos pelotas duras como tetas tenía! Madre mía… Estaban tersas y calientes. ¡Allí recurrí a las hojas de COL! Sí, sí… De Col… jajaja Parecerá mentira pero como alivian. Cortas una hoja de col, le recortas un agujerito en medio (para el pezón) y te las pones… QUÉ ALIVIOOOO!!! 🙂 Quedan cocidas en un par de horas… Increíble pero cierto. Y así estuve 3-4 días. Que cada dos horas me cambiaba las hojas de col por unas nuevas. Quedaban divinas sobresaliendo del camisón… ¡pero bueno! 🙂

Empezó a subir de peso muuuy lentamente y eso hizo saltar las alarmas a las comadronas. Entonces decidieron empezar con la EXTRACCIÓN PODEROSA mientras descartaban que podía ser, método que creo se inventó Inma Marcos y se trata de sobre-estimular el pecho 5 minutos cada uno / por hora con sacaleches doble durante 3 días (y luego reducir paulatinamente) a parte de todas las tomas que el bebé quiera tomar de tu pecho, para producir más leche y poder dar suplemento a tu bebé de tu misma leche. De esta manera tu ya produces más (con lactancia mixta por ejemplo: la toma que le das al bebé con leche artificial tu cuerpo ya no la produce) y a medida que vas quitándole suplemento, el bebé va mamando más de tu pecho ya que te aseguras que ha ido comiendo durante esos días y está más fuerte que al nacer.

Bueno, a mi se me cayó el mundo. Cuando oí SACALECHES de nuevo no me lo podía creer. ¿Tan difícil era amamantar a mi hija? No podía ser cierto… Pero bueno que si Mahoma no la a la montaña. La Montaña irá a Mahoma. Eso seguro.

Finalmente bajamos a Barcelona a ver a  Inma Marcos, de Néixer a Casa, para que le valorara el frenillo y en caso de necesitarlo cortarle. Se lo cortó. Lo noté al segundo. En cuanto me la puso al pecho chillando del susto y del dolor lo noté, empezó a succionar como una loca y el dolor desapareció de golpe. ¡Bendita Inma! Qué mal lo pasé… Casi lloro más yo que la pequeña. Tenía el corazón en un puño. Pero fueron 2 minutos. Ya había pasado. ¡Ahora nos tocaba disfrutar de una lactancia exitosa y duradera!

Seguí reduciendo la EXTRACCIÓN PODEROSA hasta llegado al mes de vida, que fue cuando mi Carlota recuperó el peso de nacer (4,250kg de niña, preciosa y saludable), tardó lo suyo, pero es que los niños grandes pierden mucho al nacer y luego les cuesta recuperar.

Mientras había seguido el método de ponerme un paño húmedo caliente al pecho antes de la toma, para favorecer el agarre del pezón y preparar el pecho para la toma. Así como aplicarme el mismo, ya frío, después de la toma para que no se me entumecieran.

Para los pezones: Aceite de oliva, antes durante y después. O sea, tooodo el día con los pechos al aire y embadurnados de aceite. Y que les tocara el sol. jeje un panorama precioso jejeje pero que funcionó.

Para prevenir grietas y mastitis: Una buena posición de agarre y el probiótico LACTANZA HEREDITUM. Mano de Santo. No he tenido nada de nada en 3 meses y medio.

En fin que fue una odisea, y los pechos al mes de nacer me dolían mucho aun… Hasta el mes y medio no pude ponerme un sujetador de lactancia ni nada apretadito porque veía las estrellas…

Pero después de tres meses y medio, puedo deciros que es lo mejor que he podido hacer nunca. Que ya no me duelen NADA desde casi los dos meses (que no todas las mujeres somos iguales! Igual tú has tenido o tendrás el camino más llano que yo! Ojalá!) y que ¡disfrutamos de una Lactancia Materna Exclusiva (LME) fabulosa!

He tenido en brazos a mis dos hijas y os aseguro que poder darle el pecho a la pequeña después de todo lo sucedido… es lo más fácil y agradecido que he hecho nunca.

Que teniendo dos niñas voy más descansada que con la primera, ya que por la noche no debo levantarme de la cama. Me giro cuando me busca, le doy el pecho dormida y todo… y seguimos durmiendo. Ni me doy cuenta. Con Martina fue agotador el levantarte, sacarte la leche, dársela, dormirla… Dormirte… Y otra vez… Durante 4-5 meses ¡INHUMANO! Nada que ver.

Que allí donde vas la tienes lista para tomar. No tienes que comprar nada ni lavar nada, ni preparar nada. UNA PASADA. Esta vez he tenido suerte.

Y además es lo mejor que tu hijo puede tomar, tu leche. SU LECHE. Fabricada exclusivamente para él en la medida y temperatura necesaria.

El esfuerzo ha valido la pena, os lo aseguro.

Ahora sí. ¡Disfrutaremos de la LME hasta que ella quiera!

Paula

 

PD: ¡Ahora hacemos teta hasta haciendo el pino si hace falta! 🙂

Y Carlota nació entre los suyos, en casa… 

Los últimos días de mi segundo embarazo se hicieron eternos…

Estaba ya en la semana 41+4, hacía un par de días que no quería ni salir a buscar a mi hija a la guardería, pues cada día te preguntan que si aun no ha salido el bebé (¿Es que acaso no se nota?)… Y todo el mundo estaba dispuesto a darte consejos… que hagas esto o aquello… Que si sexo, infusiones de canela, caminar, bajar escaleras… En fin…

23 de abril de 2015

A media mañana llegó mi madre a casa y me desmoroné, empecé a llorar, estaba saturada ya de tanto embarazo y otros temas… Las hormonas hicieron que lo sacara todo y luego me relajara. A medio día le di de comer a Martina e intenté que se durmiera entre contracciones leves. Media hora después, serían las 14h, llegó mi marido y ya le pedí que se llevara a nuestra princesa en coche para ver si así se dormía, que yo ya no podía y creía que estaba de parto, iba a llamar en breve a las comadronas de Néixer a Casa.

Después de varios whatsapp’s con ellas, se pusieron en marcha, ya venían a casa. Las contracciones fueron cada vez a más, ya cada 3 minutos, 2 minutos… ¿ Y si no llegan? Bueno, empecé a bajar persianas, mi marido a encender velitas y a poner música relajante.

Llegaron las comadronas sobre las 14:40h… Justo antes entraba mi marido con Martina dormida en brazos… Ellas empezaron a preparar todo, a tapar el sofá y alfombras, trajeron la silla-taburete de partos, prepararon infusiones para el posparto… Luego comimos juntos, unos más y otros menos…

Empecé con contracciones más espaciadas pero más subidas de tono, como mejor las pasaba era de pié, rotando las caderas y los brazos hacia arriba, no se… me salía solo. ¡Entre una y otra iba comiendo fuet, y bebía zumo…! Qué gusto poder estar en casa en estos momentos y compartirlos con tu marido y las comadronas, todo queda en casa, entre risas y contracciones…

Entre una y otra miraba el móvil, ya que Gemma Sivill, la fotógrafa que fotografió a Martina a los pocos días de nacer estaba de camino e ¡¡¡iba a fotografiar el parto de mi segundo bebé!!! También el equipo de Tve (Televisión Española) estaba de camino, pues se pusieron en contacto con las comadronas y entre las parturientas del mes de abril decidieron (si yo estaba conforme) que me grabaran a mi, por haber ya tenido un primer parto vaginal.

Yo estaba súper tranquila en casa con mis contracciones  ya más intensas cuando llegaron primero unos, Alicia y el cámara, y después Gemma… Casi ni me di cuenta, ya que empezaba a estar dentro de mi mundo, absorbida por el parto, entre gritos (o cantos como lo llaman) y contracciones. De golpe me colgué literalmente de la barandilla de la escalera, fue instintivamente, pues de esa manera relajaba las piernas y hacía fuerza con los brazos, y relajaba las caderas dando paso a que el bebé bajara por su propio peso, poco a poco… Probé la pelota… ¡Y pegué un salto! Definitivamente no iba a servirme… Volví a la escalera….

Después de una de las contracciones, miré a las comadrones y les pregunté si iban a montar la piscina… ¿Y si creían que me faltaban horas aun? Entonces se levantaron de golpe y empezaron a montar la piscina de partos, pues no recordaban que la había pedido… 🙂 Sí, claro que sí ya la montamos, me dijeron, pensábamos que querías un parto seco, ¡¡¡igual ya ni llegamos!!!

Entonces en unos 20 minutos la tuvieron lista y entre dos contracciones pude meterme dentro. Me puse de rodillas agarrada a un extremo de la piscina, pues la naturaleza me lo pedía así. Y mi marido se sentó delante mío en un taburete. Amo ese instante en el que me abrazó. Él estaba conmigo en todos los sentidos. Me sentí arropada, segura de mi misma, juntos habíamos empezado este camino y juntos íbamos a terminarlo.

De los periodistas y de la fotógrafa ni me acuerdo, no los vi en todo el parto. Estaban allí, pero tan respetuosos y silenciosos que no sabía ni dónde estaban.

Las contracciones fueron subiendo más y más, se acercaba el momento sin yo saberlo, empecé a gritar más fuerte, y al pasar una de ellas vi a Alicia que me preguntaba “¿Qué sientes en estos momentos?” Y al querer contestarla, grité “¡¡¡¡que viene otraaaaaaaaa!!!!” Y volví a desaparecer entre mi mundo de parturienta, respirando tranquilamente entre contracciones, pues al menos sabía cuando iban a llegar y sobretodo, sabía que iban a terminar y podría respirar de nuevo… Tranquila, entre los brazos de mi marido.

{ Mi gran miedo era tener que pasar por una inducción como en el parto de Martina, pues fueron tan fuertes y tan seguidas las contracciones que ni un segundo de respirar tenía. Me subí por las paredes literalmente y grité como una leona, FUE EL MAYOR DOLOR QUE HE SUFRIDO NUNCA… Aquí tenéis el parto de Martina }

Un par de contracciones más y oí a María (una de las comadronas) que me decía en voz suave y bajito, cerca de mi oído derecho… ” Lo estás haciendo muy bien, ya queda poco, ahora es la fase de la tortuguita, va a estar unos minutos encajada aquí abajo, como queriendo salir pero no saldrá, no te preocupes, cuando llegue la próxima contracción puja.”

 

11169984_10153352520751742_3839768075584489819_n

¡¡¡ Qué fuerteeeeee, ya estaba a punto de salir mi bebé!!! Cuando de repende noté como algo se giraba dentro mío, y grité “¡¡¡no lo giréis!!!” Y en seguida me dijeron que ellas no estaban haciendo nada, que era la fase en que el bebé se rotaba solo para poder salir definitivamente… Bualaaaaaaaaaaa… ¡¡¡¡Es verdad!!!! Ya ni me acordaba… Y gritéeee ¡¡¡QUÉ FUEEEEEERTEEEEEEEE!!!! Una y otra vez, una y otra vez entre las siguientes contracciones…

Finalmente después de una de las contracciones más INTENSAS noté el aro de fuego. SÍ SEÑORAS, ¡¡¡EL ARO DE FUEGO!!! Ya pensando en que lío me había metido… Que ya no podía más, que ahora era ya insoportable… ¡Que se acabara yaaaaaaa! ¡QUE ME PARTÍA LITERALMENTE EN DOS!

… Vino una súper contraccióooooooooooOOOOOOOOONNNNN!!!!!

23 DE ABRIL 16:56h

¡¡¡Y salió mi bebéeeee!!!

Me giré, pues estaba de rodillas inclinada hacia delante. Me giré y me senté en la piscina mientras Laia (la otra comadrona) me pasaba el bebé entre las piernas (siempre debajo del agua) y me lo ponía en el pecho a la vez que lo tapaba con una toalla.

Y empecé a llorar… Mi bebé había nacido, estaba aquí con nosotros, mi marido me abrazaba por detrás… Estábamos viviendo el nacimiento de nuestro segundo bebé, en casa, tranquilamente, sin prisas… Y entre lloros no podía parar de decir, qué fuerte, qué fuerte…

Y me preguntaron… ¿Y qué es?, Y yo ¿Cómo?, El bebéeee ¿Es niño o niña? Y lloraba mientras decía, no lo se, NO LO SEEEEE… Y es que en ese momento no te importa qué sexo tieneeeee, una parte de tí ha nacido, ¡¡¡un bebé precioso que vamos a querer y cuidar lo mejor que podamos el resto de nuestras vidas!!!

Y entonces levanté la toalla, y entre el cordón umbilical, la toalla, mis piernas, el agua, mis manos temblorosas… ¡¡¡¡VI QUE ERA UNA NIÑA!!!!

¡¡¡UNA NIÑAAAAAAAAAAA!!!

unnamed

¡¡¡UNA NIÑA PRECIOSAAAAAAA, RUBIAAAA, DORADAAAAA, CON UNOS LABIOS BIEN DIBUJADOS Y UNA MIRADA INTENSAAAA!!! ¡¡¡CARIIIIIII ÉS UNA NENAAAA, ÉS UNA CARLOTAAAAAAA!!!! Le grité entre sollozos a mi marido…

GUAUUUU… Es el momento más emocionante que he vivido nuncaaaaa… Y finalmente pensé… SÍ, HAS SIDO CAPAZ DE PARIR A TU HIJA EN CASA. Esa espinita que te quedó con Martina, esa inducción que no querías, ese parto presenciado por tantos profesionales, esos momentos de luchar por tu parto en contra de las enfermeras y médicos, para que fuera lo más natural posible… esa epidural… todo. Se ha curado de golpe.

Hicimos piel con piel al instante. Dejamos que el cordón dejara de latir y luego lo pinzaron… Unos minutos después me ayudaron a salir del agua para sentarme en el sofá con Carlota sobre mi pecho… Y de repente…

BAJÓ MARTINA POR LA ESCALERA, ¡JUSTO SE LEVANTÓ DE LA SIESTA QUE YA HABÍA NACIDO CARLOTA! Eso es el destino, tenía que ser así, de alguna manera estaba escrito. Y sonrió diciendo… ¡Ohhhh… La bebè Carlota! Y yo con la oxitocina rebosando por todos mis poros estaba súper emocionadaaaaa… Martina llevaba varios meses convencida de que iba a ser una niña y unas 3 semanas que sabía que su hermana iba a llamarse Carlota. Lo eligió ella. Yo realmente pensaba que era un niño e iba a llamarse Nil, ¡Aunque otra niña era lo que más deseaba!

11174673_10153330117111742_4141534941801725007_o

Me incorporé del sofá, ya me dolía la espalda y me senté en la silla de partos, esa que es como una U, y de golpe y porrazo llegó una gran contracción y alumbré la placenta. ¡Dios mío me pareció que era grande como un bebé! Pero que vaaa… en un momento estaba fuera. Fue un poco desagradable, la verdad. 🙂

Después de un rato, pesaron a Carlota. ¡Mi bebé hizo 4,250gr! Y seguidamente me cosieron dos puntitos de nada… Con el bebote que había conseguido sacar y sólo dos. Me pareció súper estupendo, mejor imposible, la verdad. (Eso sí, con anestesia local. Que parecerá mentira pero con la fobia que tengo a  las agujas, me puse a llorar y todo… jeje Y hasta me dolió el pinchazo… jaja después de haber tenido un parto en casa, ¿Quién lo iba a decir?)

Poco a  poco todo se fue calmando, los periodistas se fueron, Alicia se fue súper emocionada. Y yo la recuerdo con mucho cariño. Después se despidió Gemma, con lo ojos húmedos y mirada agradecida… Yo seguía en mi mundo de AMOR… Mi madre estuvo en casa toda la tarde, pese que en un inicio no quería. Yo no lo supe hasta que nació mi bebé, pues estuvo silenciosa en el piso de arriba, rezando todo lo que sabía y atenta de que Martina no se despertara y se encontrara sola. Al final resultará que mi madre es mi ángel de la guarda. De madre solo hay una. Y ella finalmente estuvo conmigo. La quiero muchísimo y lo recordaré siempre.

Poco a poco nos quedamos los de casa, los cuatro y mi madre. Ya había pasado. Estábamos estupendamente y en casa. Un día de Sant Jordi inolvidable.

Estaré eternamente agradecida a mi marido, por quererme y apoyarme desde el primer minuto. Por entender mi necesidad de querer parir en casa, como siempre se había hecho pero con dos comadronas súper competentes, y sobretodo muy cariñosas que me acompañaron durante todo el embarazo, parto y posparto.

A día de hoy, un mes y medio más tarde, recibí su última visita la semana pasada. Su seguimiento me ha parecido excepcional, tanto mi seguimiento de la cuarentena, como el de la lactancia materna, el control del bebé…

¡Pero todo esto merecerá otro post!

Paula

PD: Feliz de poder compartirlo con todos vosotros… ésta es mi manera de entender la vida. Se que muchos lo entenderéis igual y otros totalmente contraria a la vuestra. Así somos todos. Diferentes desde que nacimos.

Respeto en el parto…

Hola, hoy os quiero escribir sobre el respeto que nos merecemos cuando nos ingresan para dar a luz. Hablaré de experiencias que me han contado mis amigas y la mía propia…

Creo que nosotras y nuestros bebés merecemos todo el respeto del mundo, lo que pasamos solo lo sabemos nosotras, esos nervios por todo, por no saber si seremos buenas madres para nuestros bebés, si saldrá todo bien en el parto, la ignorancia de no saber si sabremos actuar ante cualquier problema…
Realmente solo queremos hacer bien las cosas, ser felices con nuestros bebés.

Pero llega el día que te ingresan y empiezan a aparecer profesionales por tu habitación que nunca has visto, no los conoces, ni ellos a ti… y empiezan a ponerte la vía, ponte aquí, ahora haz esto…. lo otro…. y tú la más obediente del mundo sin rechistar lo haces…
Y llegan las contracciones, y cada una tenemos el umbral del dolor distinto y aguantamos los dolores como podemos, pero unas los aguantamos mejor que otras… ¿y qué pasa? ¿qué no se puede una quejar? ¿dolores que parece que nos están partiendo por dentro y ni se te ocurra abrir la boca? ¡¡¡Pero esto que es!!! Si una mujer tiene contracciones tiene todo el derecho a quejarse de la manera que quiera, nadie sabemos lo que está sufriendo ella por dentro como para encima prohibirle expresarlo… Ademas que siempre se hace porque alivia el dolor…

Postpartum_baby2
Yo no grité con las contracciones la verdad, pero muchas sí y todas decían que no les dejaban quejarse, las trataban fatal y las menospreciaban…

¡¡¡Pero que respeto es éste!!!

Luego llega el parto y a muchas les hablan como si fueran niñas, que si no sabes parir… que te lo hubieras pensado antes de quedarte embarazada… que no vales para nada… ¡¡¡INDIGNANTE!!!
Te dejan la moral por los suelos… incluso me han llegado a decir justificándolas cómo que lo que les decían era por su bien…
Y tienes el peor recuerdo de tu parto, que te lo tuvieron que sacar porque tú no vales para parir… por ejemplo…

¡¡¡Señoras!!! Nosotras y nuestros bebés nos merecemos respeto. Merecemos un trato amable, cariñoso, con amor, porqué realmente es lo que damos y ¡¡¡queremos recibir lo mismo que damos!!!
Nuestro bebé no puede nacer y tener el primer contacto con su madre y que ésta esta moralmente por los suelos… tenemos el derecho de ser felices en nuestro parto y que nuestro bebé descubra a su madre FELIZ, con el mejor recuerdo…

profesi

A mi me trataron muy bien, no tengo queja, con amor, con dedicación… con ánimos y ¡¡¡dándote a demostrar lo que vales!!!

Hazte respetar. Es tu derecho.

Con ésto no quiero decir que los profesionales sean unos insensibles, no, todos no, pero hay algunos que déjalos solos… la mayoría son encantadores y os tratarán con respeto, no lo dudéis, pero si os toca un profesional y no os respeta,

¡¡¡EXIGIRLO!!!

Carmen